¿Cuántas veces he intentado trasmitirte de mil maneras mi amor? Quizá demasiadas, verdad? Ya decir que te amo suena a poco, tiene poco sentido, porque mi sentimiento es más grande que una simple palabra. Pero estoy segura que cada letra de ese "Te Amo" la digo y la repito con base y razón.
Mi mundo era simple mundo, caminaba y volaba sin ningún lugar en especial, esperando que llegara ese amor que me hiciera vivir en un mundo especial, caminando y volando siempre en dirección a él. Solo fue necesario encontrarte para entender que el amor sí existía, que algún día sin buscarlo llegaría y así fue. Casi como por arte de magia, surgió nuestro amor. Ya no hacía falta llenar mi diario y las paredes de mi cuarto con escritos y fotografías sin rostro, sin nombre. Todo eso cambió, y ese fantasma que buscaba obtuvo rostro y nombre, tu nombre, LUIS.
Quiero darte gracias por permitirme conocer el amor más puro y más bello, la ilusión que llena mis días, el despertar que acompaña mis amaneceres, tengo que darte las gracias por darme el poder de ser parte de tu vida y descubrir tantas cosas maravillosas.
Puedo seguir escribiendo, bien lo sabes, pero no, solo quería que más allá de que las estrellas dibujen mis palabras y trasmitan mi sentimiento en su titilar, fuesen testimonio y testamento de este amor inmortal, eterno e incondicional. Solo te digo amor... gracias por lo que me diste, me das y me darás, por lo que me dejas en cada pensamiento, en cada recuerdo... gracias por estar.
SENCILLAMENTE AMÁNDOTE HOY Y SIEMPRE.
